aceite de eucalipto: un remedio eficaz para casi todo


El de eucalipto es un aceite esencial de muchas virtudes. Se extrae de las hojas secas de un árbol de origen australiano (hoy día presente en medio mundo, también en España), el Eucalyptus globulus, y se compone en un 70% de cineol, un éter de terpeno.

Los aborígenes lo tomaban en infusión como remedio natural para los dolores, las congestiones nasales y los resfriados.

Ya en los años 80 los cirujanos se valían de su aceite esencial como antiséptico durante las operaciones, y en torno a finales del siglo pasado la mayoría de los hospitales ingleses lo utilizaban para limpiar las sondas urinarias.

Efecto analgésico

Diversas investigaciones apuntan a que el aceite de eucalipto tiene propiedades analgésicas notables, por lo que entre sus efectos está el de disminuir el dolor. Una mezcla de aceites esenciales de eucalipto y menta piperita “produce una reacción psicológica significativa capaz de reducir el dolor y servir a los deportistas como una forma pasiva de calentamiento”.

Puede utilizarse también para realizar masajes en caso de artrosis y reumatismos.

Para las vías respiratorias

Asimismo, el aceite de eucalipto es eficaz contra los dolores e inflamaciones de las vías respiratorias, la tos, el asma, la bronquitis, la sinusitis… Debe tomarse el aceite diluido por vía oral (es decir, bebiéndolo) o dejar caer una gota de aceite esencial sin diluir sobre el algodón de un bastoncillo, cuyo olor se aspirará regularmente.

Estimula el sistema inmunitario

El aceite de eucalipto también sirve para estimular el sistema inmunitario. El extracto de aceite de eucalipto contribuiría a la respuesta inmunitaria innata.

Puede instalarse en la habitación de una persona enferma un difusor de este aceite esencial, o añadirse unas gotas en el agua de la bañera.

Regula las secreciones mucosas

Este aceite puede ser usado, además, para regular la expectoración de secreciones mucosas, al tiempo que contribuye a mantenerlas en un buen estado de humedad.

Y el mismo efecto tiene sobre la piel, lo cual explica que pueda encontrarse en la mayoría de cremas solares naturales. En ese caso, se mezcla con otros aceites esenciales para diluirlo (aceite de almendra dulce, de argán, de coco virgen…). Yo recomiendo que empieces por incluir una gota de aceite de eucalipto por cada dos cucharadas de aceite de dilución, y que luego vayas aumentando la dosis según sea necesario.

Buena para los dientes y la mente

Este aceite también es efectivo contra las bacterias responsables de las caries y las inflamaciones de las encías. De hecho, esa es la razón por la que a veces nos lo encontramos entre los componentes de las pastas dentífricas o los enjuagues bucales. También existen numerosísimas grageas, chicles y caramelos con sabor a eucalipto.

Sus compuestos orgánicos volátiles (COV) ofrecen un efecto refrescante y estimulante. Son muy eficaces en caso de agotamiento mental o nervioso, ya que estimulan la actividad intelectual y el flujo sanguíneo en el cerebro.

Combate los mosquitos

El uso del aceite de eucalipto en cualquiera de sus formas por lo general aleja a los insectos, algo que no está de más tener en cuenta, ya que nos vemos amenazados por virus y enfermedades que ellos transmiten.

Elabora tu propio aceite esencial de eucalipto

El aceite esencial de eucalipto se extrae de sus hojas frescas recogidas de las ramas más jóvenes. Se destila al vapor, pero el proceso de elaboración es muy simple.

De hecho, puedes fabricarlo en tu propia casa, ahorrando algo de dinero y asegurándote un producto recién elaborado y del que siempre podrás disponer cuando lo necesites. La receta es la siguiente:

Ingredientes y material necesario:

  • Una báscula de cocina.

  • 25 g de hojas de eucalipto (puede comprarlas en una herboristería).

  • 1 litro de aceite de oliva u otro aceite de dilución.

  • Una olla a presión.

  • Un colador fino.

  • Un recipiente opaco y hermético.

Preparación:

  • Desmenuzas con cuidado las hojas con los dedos para liberar los aceites.

  • Después metes las hojas en la olla a presión, añades el aceite y tapas. Se pone a fuego mínimo y se deja la mezcla cocer durante seis horas.

  • Filtra el aceite obtenido con un colador y guárdalo en un frasco hermético bien cerrado.

Pones la fecha de elaboración en el recipiente. El aceite de eucalipto debe conservarse en un lugar fresco y seco y puede utilizarse durante seis meses. Si fuese necesario, podrías guardarlo en uno de los estantes menos fríos de tu nevera (el reservado a las verduras, por ejemplo); ahí puede permanecer en buenas condiciones de uso incluso el doble de tiempo.

Además, el aceite esencial de eucalipto podrá servirte para preparar otro remedio: si mezclas la misma cantidad de éste y de vinagre de sidra, tendrás un fabuloso bálsamo con el que tratar heridas, forúnculos y picaduras de insecto.

¿Es peligroso el aceite de eucalipto?

Los aceites esenciales son productos activos. Si poseen una alta concentración, queman las mucosas y pueden provocar numerosos efectos secundarios (náuseas, diarreas, vómitos…).

El aceite de eucalipto fabricado según las indicaciones anteriores nunca será peligroso para un adulto, ya que se aplica sobre la piel. Sin embargo, sí hay que evitar aplicarlo sobre la cara o la nariz de niños menores de dos años.

Para uso interno (es decir, ingiriéndolo por vía oral), consulta siempre previamente con tu médico.

Por lo general, las mujeres embarazadas y lactantes deben ser especialmente prudentes a la hora de utilizar aceites esenciales de cualquier tipo.

Feliz día amigos

Centro luri acupuntura y terapias naturales, en Zaragoza.


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