Final del verano, llega el otoño


En un par de semanas finaliza el verano y comienza el otoño (parece mentira por las temperaturas actuales). El termómetro baja, días más cortos y noches ya muy largas. Todo esto es sinónimo en muchos caso de tristeza. En el ser humano son inevitables los altibajos emocionales. Los momentos de tristeza pueden resultar incluso positivos en la vida de una persona, porque son una oportunidad para reflexionar, para crecer, para aprender de los errores y saber donde están nuestros límites, para aprender a querer a los demás. Hay personas que viven solas por elección propia, pero otras muchas están solas por circunstancias de la vida. Un estado de tristeza, decaimiento, cansancio y malestar puede enmascarar una depresión que esté agravada por alteraciones de carácter físico, como pueden ser carencia de hierro (anemia ferropénica), falta de vitamina B o una alteración de la glándula tiroides (hipotiroidismo). Para encontrar el motivo de un estado de apatía y cansancio aparentemente injustificado, habrá que hacer un análisis completo de sangre que revelará si existen factores que estén dando lugar a esa situación, para poner una terapia adecuada. Si no se encuentra un motivo de tipo físico, entonces habría que estudiar la situación a nivel psicológico. La depresión es una enfermedad del estado de ánimo, un decaimiento de la moral, de la ilusión, de las ganas de hacer cosas, acompañada de una serie de síntomas corporales: cansancio, falta de apetito, dificultad para dormir, etc. No supone una alteración del razonamiento, pero sí pesa mucho más el pesimismo a la hora de enfrentarse con la realidad. Para vencer la depresión, una parte fundamental de la terapia es la práctica de ejercicio físico. Aunque a las personas deprimidas le cuenta mucho mantenerse activas, hacer ejercicio les beneficia mucho porque estimula la producción de endorfinas, y además aumenta el flujo de energía, ayuda a descansar mejor y a despejar la mente. Si se realiza ese ejercicio en compañía, los beneficios aumentan, al favorecer la comunicación con otras personas.

Tratar el estado de ánimo, ansiedad o tristeza, es una de las terapias más satisfactorias para mi. El resultado es rápido y muy agradecido por la persona afectada.

Como siempre: valorar pulsos e insertar puntos de acupuntura para así dejar que tu cuerpo se ayude a si mismo.

Saludos amigos


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